Interpretar a Camilo, el mejor amigo de Iván (David Zepeda) en la telenovela “La fuerza del destino”, significó un reto y algo nuevo en la carrera de Gabriel Soto.
“Es un personaje que tiene unos matices muy padres y es algo muy diferente a lo que había hecho en mi carrera lo cual significó un reto grandísimo y un crecimiento como actor que no había tenido en otras telenovelas”, confesó a HOY.
Camilo no es el villano de la historia, es el antagonista. Aunque en los primeros capítulos de la historia -que comenzó la semana pasada en EEUU por Univision y que ya concluyó en México- solamente hemos visto su lado noble, conforme avance la trama veremos cómo los celos, la envidia y el enojo se apoderarán de él.
“Va reaccionando conforme a las circunstancias que se le van presentando en la vida, por sus malas decisiones es que el destino no está de su lado y empieza a sentir celos porque su amigo (Iván) comienza a tener éxito a pesar de que ambos tuvieron las mismas oportunidades y la misma educación, el mismo seno de hogar, se cuestiona por qué a Iván le va bien y a él no”, explica.
Y los amigos se convertirán en rivales de amores porque Camilo no puede asimilar que Lucía (Sandra Echeverría) siempre ha estado enamorada de Iván y a él no le hizo caso.
“Entonces Camilo entra en un rollo de celos enfermizos, y de obsesión .Es algo bien importante que trató de expresar la escritora (María Zaratini) de hacer una telenovela muy real, muy humana, muy realista, inclusive Iván el protagonista, no es el típico bueno, tiene sus rollos, comete errores, tiene su carácter, no caes en el estereotipo de telenovela y la gente se puede identificar con la historia”, agregó.
Emocionado con este ‘nuevo comienzo’
A Soto el estreno de “La fuerza del destino”, lo tiene con muchas expectativas, sobre todo porque en México asegura, a él y al resto del elenco les sorprendió la buena recepción que tuvo con el público.
“Aquí en EEUU la gente adopta las telenovelas desde otro punto de vista, las agarra como si fueran suyas y si funcionó en México, seguro que les va a encantar, que funcione es muy importante para mí y estoy muy contento con el desarrollo de la historia, con el proyecto fue un aprendizaje que significó mucho para nosotros como actores”, dijo.
La telenovela también creó un lazo de amistad entre Soto y Zepeda, quienes planean montar una obra de teatro juntos e irse de gira por México y EEUU con este proyecto.
Hombre de familia
Gabriel Soto y su pareja, la actriz Geraldine Bazán, tienen una preciosa hija, Elisa Marie y juntos se han dado a la tarea de que si uno está trabajando, el otro se dedica de lleno a la crianza de la pequeña.
“Tratamos de tener una balanza, nos ha funcionado muy bien; en algún momento tendremos la disyuntiva pero hasta el momento ha sido maravilloso. En esta ocasión yo estuve grabando, ella no tenía telenovela, y sirvió no sólo para que estuviéramos juntos sino para que uno estuviera de lleno con Elisa mi hija, ahora que termine la obra, que será de una temporada corta, le tocará a a ella (a Geraldine) hacer telenovela, y tratamos de hacerlo así para pasar tiempo en familia”, finalizó.




