Las horas estaban contadas para Len Gallo, jefe de Policía de East Haven, Connecticut, quien recientemente se vio involucrado en un escándalo por acoso contra varios latinos y que llevó al arresto e investigación de varios elementos de su departamento.
Hoy,
, efectiva desde el viernes. Pero un grupo de líderes latinos no están conformes y también piden que Joseph Maturo, alcalde esa ciudad, deje el cargo.
Gallo está en el centro de una investigación federal por violaciones a los derechos civiles y es parte de una acusación que incluye a cuatro de sus oficiales.
Maturo de momento sigue como si nada y anunció que un comité será el encargado de buscar al reemplazo de Gallo. El nuevo jefe, según Maturo, “deberá reestructurar el departamento, implementar reformas y trabajar con la comunidad”.
Un poco tarde, dirán muchos en East Haven. Ese era el trabajo que se suponía Gallo debió haber hecho. De momento, John Mannion queda al frente del departamento de manera interina.
Jonathan J. Einhorn, abogado de Gallo, dijo que éste se retiró para evitar “ser un elemento de distracción en los esfuerzos de East Haven para recuperar su imagen ante los residentes y el público en general”.
Einhorn también reconoció que Gallo podría ser acusado como parte del caso criminal que involucra a sus oficiales.
Mientras tanto, la comisión policial del poblado se reunirá mañana en la noche y, según se adelantó, dos comisionados pedirán a Maturo que despida a Gallo en lugar de aceptar su renuncia.
Si bien el despido no afecta la pensión de Gallo, la medida evitaría pagarle $150,000 por las vacaciones y tiempo libre que no utilizó.




