Por Jean Arce
LOS CABOS, M (c)xico 19 jun (Reuters) – A solo unos cientos de
metros de donde los l -deres globales trabajaron contrarreloj
esta semana para aliviar la crisis de deuda de Europa y reanimar
la econom -a mundial, los clientes de un hotel se manten -an
ajenos al ajetreo dej ¡ndolo todo al aire.
El hotel solo para adultos Desire Resort & Spa combin ‘ como
siempre negocios con placer, a pesar de que los jefes de las
mayores econom -as del mundo se “apropiaron” del balneario
mexicano de Los Cabos, hab -a militares patrullando las calles y
playas, y naves de la Marina vigilaban la costa.
Desire se promociona como un hotel “deliciosamente er ‘tico”
en donde la vestimenta es opcional, y los hu (c)spedes son
alentados a cumplir sus fantas -as con sus parejas u otras
parejas de mente abierta.
En lugar de preocuparse por la presencia de tropas, una
mayor tensi ‘n en el ambiente, o que hubiera m ¡s tr ¡fico en las
calles, consecuencias naturales de compartir vacaciones con los
l -deres mundiales, los clientes del Desire estaban encantados
con la seguridad adicional.
“Se sienten m ¡s seguros porque pueden salir a la calle y se
sienten m ¡s vigilados”, dijo Jhaxiri, una recepcionista del
hotel de 19 a +/-os.
El hotel se encuentra a unos 10 minutos del centro de
convenciones donde los 20 l -deres m ¡s poderosos del mundo
deliberaron sobre el destino de la zona euro y la econom -a
global.
Mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, su
par de Rusia, Vladimir Putin, y otros l -deres mundiales estaban
enfrascados en tensas discusiones sobre temas que iban desde la
violencia en Siria hasta pol -ticas comerciales, los hu (c)spedes
del Desire optaron por relajarse.
“La primera noche est ¡n como poni (c)ndose c ‘modos, la segunda
ya empiezan a conocer parejas, ya para la tercera o cuarta se
quitan la ropa en la alberca (…) ya est ¡n m ¡s que
ambientados”, explic ‘ Jhaxiri.
A pesar de que un pu +/-ado de desprevenidos periodistas hizo
reservaciones en ese hotel para la cobertura de la cumbre del
G20, el sitio qued ‘ fuera de los limites para los delegados y el
personal de seguridad, ya que el Desire solo admite parejas.
(Editado por Hern ¡n Garc -a)




