* Se solidarizan con Morales por incidente con su avi ‘n en
Europa
* Morales dice que fue “provocaci ‘n” a Latinoam (c)rica
* Mandatarios acusan a EEUU de estar detr ¡s del episodio
* Incidente puede comprometer relaciones de Latinoam (c)rica
con Europa
(Actualiza con comunicado de ONU, citas de mandatarios y
detalles)
Por David Mercado
COCHABAMBA, Bolivia, 4 jul (Reuters) – Los presidentes
latinoamericanos m ¡s antagonistas a Washington condenaron el
jueves en Bolivia como una afrenta contra todo el cono sur el
incidente que sufri ‘ el mandatario Evo Morales, cuando su avi ‘n
fue desviado en Europa por sospechas de llevar al fugitivo
estadounidense Edward Snowden.
Francia y Portugal le impidieron esta semana al avi ‘n
presidencial boliviano sobrevolar su territorio, en una odisea
que lo forz ‘ a aterrizar en Viena para cargar combustible y
trazar otra ruta de vuelo tras negociar con Italia y Espa +/-a.
El episodio desat ‘ la furia de Sudam (c)rica y encendi ‘ las
chispas de una disputa diplom ¡tica entre la regi ‘n y Europa.
Ese sentimiento de disgusto dominaba el encuentro el jueves
de presidentes en la ciudad boliviana de Cochabamba, que fue
convocado en el marco de la Uni ‘n de Naciones Suramericanas
(Unasur) pero tuvo ausentes como Colombia, Chile y Per ?.
Durante la reuni ‘n, los presidentes de Argentina, Uruguay,
Ecuador, Venezuela, Surinam y Bolivia lanzaron cr -ticas contra
los pa -ses europeos por atender lo que consideraron una orden de
Estados Unidos.
“Para ser ben (c)volo, metieron la pata, se equivocaron de
medio a medio”, dijo el presidente uruguayo Jos (c) Mujica.
“Equivocarse es una ley de la vida, cometer errores es
inevitable. Cuando se procede as – hay que poner la cara y asumir
la responsabilidad y dec -rselo a la comunidad internacional y no
tomarnos el pelo”.
Una fuente del gobierno de Brasil dijo a Reuters que
esperaba un comunicado de tono duro tras el encuentro, que
podr -a subir los decibeles de la situaci ‘n. La presidenta
argentina, Cristina Fern ¡ndez, dijo que pedir -an explicaciones.
En un acto multitudinario en Cochabamba antes de reunirse en
privado, los presidentes dijeron que la situaci ‘n vivida por
Morales fue una afrenta a toda Sudam (c)rica.
“Y decir que se cometi ‘ contra Bolivia es decir que se
cometi ‘ contra Venezuela, contra Ecuador, contra Sudam (c)rica
entera”, sostuvo el mandatario venezolano, Nicol ¡s Maduro.
Aunque la presidenta brasile +/-a Dilma Rousseff se excus ‘ de
participar en el encuentro por la coyuntura interna de su pa -s,
fue quien envi ‘ hasta ahora el mensaje m ¡s duro al advertir que
el incidente compromete las relaciones entre Am (c)rica Latina y la
Uni ‘n Europea, un importante socio comercial de la regi ‘n.
La fuente del gobierno brasile +/-o dijo a Reuters que en
particular el episodio podr -a pesar en las dilatadas
negociaciones de libre comercio entre la Uni ‘n Europea y la
uni ‘n aduanera sudamericana Mercosur.
“LA CIA MANDA EN EUROPA”
Todo se desencaden ‘ cuando el mandatario boliviano regresaba
el martes de una reuni ‘n en Mosc ?, donde coincidentemente se
encuentra Snowden a la espera de respuestas a las solicitudes de
asilo que hizo a m ¡s de una decena de naciones.
Morales dijo en la capital rusa estar dispuesto a evaluar un
pedido del estadounidense. Algunos gobiernos europeos
especularon con la posibilidad de que en su aeronave estuviera
el ex contratista de la CIA buscado por Washington por revelar
un inmenso esquema de espionaje.
Por eso Francia y Portugal le negaron el derecho de cruzar
sus cielos. Y a pesar de que Morales neg ‘ que Snowden estuviera
a bordo, el Gobierno espa +/-ol pidi ‘ registrar su avi ‘n.
De acuerdo con Maduro, un ministro europeo le dijo que la
agencia de inteligencia estadounidense CIA fue la que dio la
orden a las autoridades aeron ¡uticas europeas.
” ¿Qui (c)n manda en Europa entonces? ¿Los gobiernos europeos y
los pueblos europeos o la CIA? ¿Qui (c)n toma las decisiones de
agredir a un presidente leg -timo de un Estado sudamericano?”,
fustig ‘.
La Casa Blanca no ha hecho comentarios sobre las acusaciones
de los l -deres sudamericanos, que adem ¡s denunciaron haber
recibido cartas de Washington exigiendo la extradici ‘n de
Snowden si llegaba a terminar asilado en sus pa -ses.
Uno de las solicitudes formales de refugio de Snowden fue a
Ecuador. Su presidente Rafael Correa dijo estar dispuesto a
evaluar el asilo como un “derecho humano”, aunque aclar ‘ que
deb -a estar en su territorio para que procediera el tr ¡mite.
” ¿Qu (c) hubiera pasado si fuera Venezuela, Cuba, Bolivia,
Ecuador los que hubi (c)ramos espiado a nuestros ciudadanos y a
otros pa -ses soberanos (…) Ya estar -amos ac ¡ invadidos, hasta
enjuiciados en la Corte Penal Internacional”, dijo Correa.
“Pero como hoy lo hizo la mayor potencia del planeta, el
caso de espionaje m ¡s grande de la historia de la humanidad,
pr ¡cticamente no pasa nada”, insisti ‘ en el acto en Cochabamba.
UNASUR, DIVIDIDA
Correa, uno de lo aliados m ¡s cercanos de Morales, dijo que
Latinoam (c)rica ten -a que reaccionar ante este incidente y lament ‘
que no se hubiese logrado el qu ‘rum en la Unasur para que la
reuni ‘n del jueves fuera una cumbre presidencial con la
presencia de todos los miembros.
Para que fuera una cumbre, habr -a que haber logrado el
consenso de todos los miembros del bloque. Pero algunos se
opusieron.
“Si Unasur no responde a esto, ¿a qui (c)n responderemos? O nos
graduamos de colonias (…) o nos perpetuamos como Estados
libres, dignos, independientes, soberanos”, dijo.
El desacuerdo expuso las diferencias que conviven en la
regi ‘n.
Aunque tambi (c)n condenaron la situaci ‘n que vivi ‘ Morales,
los presidentes de Colombia, de Chile y de Per ? -con discursos
m ¡s moderados- no fueron al encuentro.
Funcionarios de esos pa -ses justificaron la ausencia en el
hecho de que no hab -a sido una cita convocada oficialmente por
la Presidencia de la Unasur, que ejerce el peruano Ollanta
Humala.
Mientras tanto, Naciones Unidas deplor ‘ en un comunicado el
incidente que sufri ‘ Morales porque arriesg ‘ la seguridad del
presidente y de su comitiva. Y su secretario general, Ban
Ki-moon, exhort ‘ a los pa -ses involucrados a aclarar el
episodio.
(Reporte adicional de Daniel Ramos en La Paz, Anthony Boadle en
Brasilia, Helen Murphy en Bogot ¡, Diego Or (c) y Mario Naranjo en
Caracas, Alexandra Valencia en Quito y Guido Nejamkis en Buenos
Aires; Escrito por Esteban Israel y Pablo Garibian, editado por
Hern ¡n Garc -a y Silene Ram -rez)




