WASHINGTON/DETROIT (Reuters) – La automotriz japonesa Toyota Motor Corp pagar ¡ 1.200 millones de d ‘lares para cerrar una investigaci ‘n criminal sobre su manejo de quejas de clientes por temas de seguridad, inform ‘ el mi (c)rcoles el Departamento de Justicia estadounidense.
Toyota admiti ‘ que indujo a error a sus clientes en Estados Unidos al ocultar y entregar declaraciones enga +/-osas acerca de dos problemas de seguridad, cada uno de los cuales causaba un tipo de aceleraci ‘n involuntaria en sus veh -culos, dijo el Departamento de Justicia.
Se trata de la pena m ¡s alta de este tipo impuesta por Estados Unidos a una automotriz, dijeron funcionarios. Las autoridades estadounidenses llevaban cuatro a +/-os investigando el asunto.
Los fiscales presentaron cargos penales contra la compa +/- -a pero aceptaron aplazarlos y desistir de ellos si Toyota permite que un monitor independiente revise sus pr ¡cticas de seguridad y si acata los t (c)rminos del acuerdo.
Toyota enfrenta cientos de demandas por los problemas de aceleraci ‘n que captaron la atenci ‘n p ?blica tras las muertes de un agente de patrulla de California y su familia que, seg ?n reportes, fueron provocadas por la aceleraci ‘n no intencional de su Lexus, fabricado por la firma japonesa.
La falla provoc ‘ que Toyota llamara a revisi ‘n millones de veh -culos desde 2009.
Pero las declaraciones de Toyota sobre el retiro de veh -culos enga +/-aron al p ?blico porque la compa +/- -a sab -a que no estaba retirando todos los veh -culos susceptibles de sufrir el problema, causado por una alfombrilla defectuosa, dijeron los fiscales.
La compa +/- -a tambi (c)n tom ‘ medidas para ocultar a los reguladores otro tipo de aceleraci ‘n involuntaria causada por un atascamiento de los pedales de los autos, agregaron funcionarios judiciales.
El a +/-o pasado, Toyota recibi ‘ la aprobaci ‘n para un acuerdo estimado en 1.600 millones de d ‘lares con el cual buscaba resolver los reclamos de due +/-os de autos Toyota, que sufrieron una baja en el valor de sus veh -culos cuando los problemas salieron a la luz.
La automotriz tambi (c)n est ¡ negociando con cientos de clientes que afirman haber sufrido lesiones.
(Reporte de David Ingram y Aruna Viswanatha en Washington, Nate Raymond y Ben Klayman en Nueva York; traducido por Janisse Huambachano, editado por Hern ¡n Garc -a)




