Por Philip Pullella
CIUDAD DEL VATICANOo (Reuters) – El Papa Francisco iniciar ¡ el s ¡bado su primera visita a Oriente Medio escoltado por dos viejos amigos argentinos, un rabino y un l -der musulm ¡n, en una delicada misi ‘n para impulsar su iniciativa basada en el di ¡logo interreligioso como veh -culo para fomentar la paz en la convulsionada regi ‘n.
Pero en un lugar donde la religi ‘n y la pol -tica est ¡n intr -nsicamente entrelazadas, el viaje de tres d -as a Jordania, los Territorios Palestinos e Israel convierte al l -der de los 1.200 millones de cat ‘licos del mundo en un equilibrista de la diplomacia.
Todas sus acciones y palabras -desde sus reuniones con refugiados palestinos y sirios, sus encuentros con la disminuida comunidad de cristianos en Tierra Santa hasta sus entrevistas con jefes de Estado- ser ¡n observadas de cerca debido a su importancia pol -tica.
El programa oficial del Papa incluso aborda asuntos de extrema delicadeza diplom ¡tica que pueden alterar la pol -tica de Oriente Medio. Describe a la segunda parte del viaje, una estad -a de seis horas a Bel (c)n, como una visita al “Estado de Palestina”, una expresi ‘n rechazada por Israel.
“No estamos muy contentos con eso, pero es un hecho (que el Vaticano est ¡ usando el t (c)rmino)”, dijo Oded Ben-Hur, un asesor diplom ¡tico del Parlamento de Israel y ex embajador en la Santa Sede.
En el 2012, el Vaticano enfureci ‘ a Israel al apoyar la decisi ‘n de la Asamblea General de Naciones Unidas de entregar a los palestinos el reconocimiento de facto como Estado. El Estado jud -o argumenta que dicha medida s ‘lo puede tomarse luego de alcanzarse un consenso mediante negociaciones.
El Vaticano apoya la soluci ‘n de dos estados para el conflicto de Oriente Medio, que asegura fronteras para Israel, pero existen posturas divergentes sobre el estatus futuro de Jerusal (c)n.
CIUDAD EN DISPUTA
El Vaticano desea garant -as internacionales para proteger a Jerusal (c)n como una ciudad sagrada del Cristianismo, el Islamismo y el Juda -smo.
Los palestinos quieren que Jerusal (c)n del Este, que fue capturada por Israel en la guerra de 1967, se convierta en capital de su futuro Estado, mientras que el Estado jud -o sostiene que la ciudad es su capital “eterna e indivisible”.
La mayor -a de los estados, incluyendo al Vaticano, no reconocen el dominio israel – sobre Jerusal (c)n y mantienen a sus embajadas en Tel Aviv.
En una aguda ilustraci ‘n de las complejidades de la situaci ‘n pol -tica, en lugar de realizar un corto vuelo de Bel (c)n a Jerusal (c)n, el Papa Francisco volar ¡ en helic ‘ptero a Tel Aviv y despu (c)s tomar ¡ otra aeronave hacia Jerusal (c)n.
A fin de resaltar su convicci ‘n de que las tres grandes creencias monote -stas del mundo pueden convivir en la regi ‘n, Francisco invit ‘ a un rabino y a un l -der musulm ¡n a acompa +/-arlo por primera vez en un viaje papal oficial.
Los dos argentinos – el rabino Abraham Skorka y Omar Abboud, director del Instituto para el Dialogo Religioso de Buenos Aires, son amigos de Francisco desde sus tiempos como cardenal en su pa -s de origen.
Su presencia es “una se +/-al extremadamente fuerte y expl -cita” sobre la importancia del di ¡logo religioso en la regi ‘n, dijo el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.
Skorka visitar ¡ los Territorios Palestinos y una zona musulmana clave de Jerusal (c)n, mientras que Abboud acudir ¡ al Muro de los Lamentos y al monumento de Yad Vashem dedicado a las v -ctimas del Holocausto.
(Reporte adicional de Crispian Balmer y Jeffrey Heller en Jerusal (c)n. Editado en espa +/-ol por Marion Giraldo)




