SAN SALVADOR, El Salvador (AP) – El presidente de El Salvador, en su calidad de comandante general de la fuerza armada, pidió perdón el sábado por las graves violaciones cometidas por los militares durante la guerra civil y reafirmó su compromiso para que hechos como ésos no se vuelvan a cometer en el país.
Salvador Sánchez Cerén encabezó los actos para conmemorar el 24to aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, en la que participaron diversos sectores de la sociedad, familiares y víctimas de la represión. Los acuerdos pusieron fin a 12 años de guerra civil que dejaron 75.000 muertos y más de 10.000 desaparecidos.
Recordó que en 2010, en el primer gobierno del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), “como Estado pedimos perdón por las violaciones contra miles de familias salvadoreñas durante el conflicto a quienes se les vulneró el derecho a su integridad, a la libertad personal y a la vida”.
“Hoy como comandante general de la fuerza armada pido perdón a las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos, a sus familiares les refirmo mi compromiso que hechos como esos jamás se repetirán en nuestra historias. No volverán las prácticas autoritarias”, manifestó.
El mandatario -que formó parte de la Comandancia General del FMLN durante la guerra y es uno de los firmantes de la paz- recordó a “cada uno de nuestros hermanos y hermanas que dieron su vida para lograr este propósito (la paz), tanto a los combatientes del FMLN como a los miembros de la Fuerza armada”.
El Frente llegó al poder en 2009 con el expresidente Mauricio Funes, tras 20 años de gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (1989-2009).
En el acto participaron varios excomandantes guerrilleros y representantes del gobierno que figuraron en las negociaciones y en la firma de los Acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992 en el Castillo de Chapultepec, México, pero fue notoria la ausencia del expresidente Alfredo Cristiani (1989-1994), y del general Mauricio Ernesto Vargas, que lo hizo en representación de los militares.
Sánchez Cerén, que durante la guerra era conocido como el comandante Leonel González, dijo que cada 16 de enero dedicaban esta conmemoración al pueblo salvadoreño, “a los que están presentes y a quienes ya no están con nosotros, a las víctimas de la población civil, a los que consagraron su vida en nombre de la libertad, a todos ellos los tenemos en nuestra memoria, jamás los olvidaremos”.
Al acto -que se realizó en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones- asistieron familiares de las víctimas de la masacre El Mozote, perpetrada entre el 11 y 13 de diciembre de 1981 por el extinto batallón élite Atlacatl, en el departamento de Morazán, a 210 kilómetros al este de la capital.
Soldados entrenados en Estados Unidos ingresaron a la zona buscando a las unidades guerrilleras del FMLN, pero mataron a más de 1.000 civiles, en su mayoría ancianos y niños que encontraron. Muchos de los cuerpos de las víctimas fueron tirados en el interior de una pequeña iglesia y luego procedieron a incendiarla.
Sánchez Cerén aprovechó la ocasión para anunciar que dará atención especial a la reparación de las víctimas de violaciones graves de los derechos humanos ocurridos en el contexto del conflicto armado, con lo ordena una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que responsabilizó a los militares de la matanza
El presidente calificó la matanza de El Mozote como “una de las páginas más dolorosas de nuestra historia”. Dijo que ha dado pasos importantes para cumplir con la sentencia en favor de las víctimas y sus familiares y anunció que han desatinado fondos para continuar con el pago de indemnizaciones para los afectados como se ordenó.
También celebró la aprobación de la ley de beneficios y prestaciones sociales para los veteranos de la fuerza armada y ex combatientes del FMLN, asegurando que su gobierno “está comprometido en dar fiel cumplimiento a este ley, pues creemos que constituye una parte fundamental del proceso de paz y reconciliación que vivimos”.




