TRAVERSE CITY, Michigan, EE.UU. (AP) – Una directora regional de la Agencia de Protección Ambiental renunció el jueves con relación a la crisis de agua potable en la ciudad de Flint, en Michigan, y la directora general del organismo emitió una orden de emergencia en la que instruye a funcionarios estatales y municipales a actuar para proteger la salud pública.
En un comunicado, la EPA (siglas en inglés de la agencia) informó que Susan Hedman, directora de la oficina regional de la institución en Chicago cuya jurisdicción incluye a Michigan, renunciará a partir del 1 de febrero de forma que pueda enfocarse “únicamente en la restauración del agua potable de Flint”.
Se han detectado niveles elevados de plomo en el agua de la empobrecida ciudad desde que las autoridades decidieron ya no recibirla del sistema municipal de Detroit y en lugar de ello tomarla del río Flint para reducir costos a partir de abril de 2014. Algunos exámenes sanguíneos en niños del lugar han dado positivo por plomo, una poderosa toxina neuronal vinculada con dificultades para aprender, un menor coeficiente intelectual y problemas de comportamiento.
Aunque gran parte de la responsabilidad ha sido adjudicada al gobernador Rick Snyder y a funcionarios estatales, en especial del Departamento de Calidad del Medio Ambiente, algunos han culpado a la oficina de la Región 5 de la EPA por no actuar más enérgicamente.
La orden emitida el jueves reconoce que el estado le notificó a las autoridades de la agencia ambiental en abril de 2015 que Flint no estaba tratando el agua del río con aditivos para prevenir la corrosión en la tubería. Dice que en los meses siguientes Hedman y otros en la oficina regional de la EPA expresaron su preocupación por ello a funcionarios estatales y municipales. Pero no fue sino hasta el 16 de octubre cuando la agencia estableció un equipo especial para proporcionar ayuda técnica, el mismo día en que Flint volvió a recibir el agua a partir del sistema de Detroit.
La EPA indicó que su directora general Gina McCarthy envió un memorándum a todo el personal en el que establece una política de evaluar y responder a “asuntos cruciales de salud pública”. La agencia también dio a conocer una carta de McCarthy a Snyder en la que esboza las condiciones de la orden de emergencia, en la cual se afirma que las respuestas municipales y estatales a la crisis del agua han fracasado.
La EPA “está profundamente preocupada por las continuas demoras y la falta de transparencia”, dice la misiva, al tiempo que describe las medidas como “esenciales para asegurar la operación segura del sistema de agua potable de Flint y la protección de la salud pública”.
La oficina del gobernador dio a conocer un comunicado en el que afirma que el estado cooperará con la EPA.
“Como dijo el gobernador Snyder en su discurso sobre el Estado del Estado anteriormente esta semana, el gobierno a todos los niveles le falló a la población de Flint. Él aceptó la responsabilidad de eso, e hizo notar que los líderes federales, estatales y locales hicieron que la gente les pierda la confianza”, se afirma en el texto.




