SCHAUMBURG – Una mujer del área de Chicago dice que quiere luchar por su derecho a llevar un colador de pasta en la cabeza en su fotografía de la licencia de conducir y reclamó que el objeto es una expresión de sus creencias religiosas.
Rachel Hoover, de 21 años, mencionó que pertenece a la Iglesia del Monstruo del Espagueti Volador (Church of the Flying Spaghetti Monster) y que practica activamente esa religión desde hace 5 años. Sus miembros se llaman a sí mismos pastafarianos.
La mujer de Arlington Heights fue a la Secretaría de Estado de Illinois en Schaumburg la semana pasada para renovar su licencia y dijo a un empleado que quería tomarse la foto con un colador en la cabeza “para identificar que esa es mi religión”.
La petición de Hoover fue rechazada inicialmente, pero eventualmente, convenció a los trabajadores para que la dejasen proceder a hacerse la foto mientras, dijo ella, fue sujeta a burlas e insultos tanto por trabajadores de la oficina como de transeúntes. La mujer llamó a la experiencia como “bastante horrible”.
Esta semana, Hoover recibió una carta de la oficina de la Secretaría del Estado en la que se le informó que la fotografía era “incorrecta” y que su licencia sería cancelada a menos que se tomase otra foto antes del 29 de julio.
Dave Druker, portavoz de la agencia, mencionó que no debió habérsele permitido a Hoover llevar el colador en la cabeza en primera instancia e “investigamos el porqué se le tomó”.
Druker expresó que el estado permite que los ciudadanos vistan con tocados religiosos en la cabeza en sus fotos de licencia.
Las musulmanas, por ejemplo, pueden llevar hijabs siempre y cuando sus caras estén visibles.
Druker dijo que la oficina no haría una excepción para pastafarianos. Destacó que Hoover no llevaba el colador para pasta cuando entró a la instalación y que se lo puso específicamente para la fotografía.
Hoover mencionó más tarde que no era práctico llevar un colador todo el tiempo, aun así afirmó que algunos practicantes lo hacen.
Druker mencionó que hace años ocurrió un incidente similar y que a la persona también se le permitió tener un colador en la foto, pero que luego estuvo de acuerdo con volver a tomarse la fotografía cuando se le dijo que la licencia sería revocada de no volver a fotografiarse sin él. Los autoproclamados pastafarianos intentaron llevar coladores en sus fotografías de licencias en otros estados, y a algunos se les permitió como a una mujer en Massachusetts, el año pasado.
La agencia de Illinois “sólo intenta usar un poco de sentido común. Casi parece que los pastafarianos son una burla de religión”, expresó Druker.
El movimiento fue creado por Bobby Henderson -ahora un considerado “profeta”- en respuesta a una propuesta de 2005 en Kansas para que las escuelas enseñasen la teoría del diseño inteligente junto con la evolución. Henderson escribió una carta abierta en la que decía que si el diseño inteligente iba a ser enseñado, entonces también debería de estudiarse las creencias de la Iglesia del Monstruo del Espagueti Volador.
Se ha visto en gran parte como una parodia pero Hoover pretende tomárselo en serio y explicó que el colador es una forma de recordar “al ser supremo por encima de mí”. Contó que que su experiencia en la secretaria del estado la impulsó a pagar $25 por un certificado que la proclama como ministra ordenada pastafariana. Mencionó que el título no viene con responsabilidades específicas.
“Alguna gente dice que el Monstruo del Espagueti Volador suena absurdo. Para mí, al no crecer con esa idea, la idea de Jesús sonaba absurda”.
Hoover dijo que pretende pelear por su derecho a llevar un colador de pasta en la fotografía de su licencia pero reconoció que puede haber asuntos más prácticos que pueden intervenir.
“Tengo 21 años. Tengo problemas de auto. Estoy en la ruina. En este momento no puedo permitirme un abogado”, explicó la joven.
“Pero, en absoluto, eso significa que este sea el final de mi batalla”.


