
CHICAGO –
Carlos Mac Allister, ex seleccionado argentino en los tiempos de Diego Maradona y actual secretario de deportes de la nación, lo resumió claramente en una frase: “Si Argentina tuviera la segunda educación del mundo, la segunda economía del mundo y si fuera el segundo mejor país del mundo, imagínate la alegría que tendríamos todos. Pero Argentina terminó segunda en los tres últimos campeonatos, el Mundial y las
, y parece que es un fracaso”.
Después del ‘fracaso’ que significó ser subcampeón en el Mundial de Brasil 2014 y las Copas América de 2015 y 2016, el fútbol argentino entró en una crisis total. Todos sabemos que
, símbolo máximo de la actual generación, renunció a la selección nacional y ‘desrenunció’ unos días después y solo agregó incertidumbre a la situación general.
El técnico
presentó su renuncia unos días atrás agobiado por una situación desesperante. Iba a dirigir a la selección olímpica en los Juegos de Río que arrancan en los próximos días pero a un mes del comienzo solo tenía asegurados a ocho jugadores de los 35 que había convocado debido a que muchos clubes no querían ceder a sus estrellas.
Además Martino dejó el cargo cansado por las críticas y burlas de un país donde los 43 millones de habitantes se creen técnicos con gafete FIFA. En las redes sociales e incluso en programas periodísticos Martino había sido tratado de ‘Martirio’, ‘Muertino’ o incluso ‘Patata’ Martino.
En 2014, después de la muerte de Julio Grondona, una especie de dictador de facto de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) durante 35 años, la federación local ingresó en una crisis total. Actualmente hay un proceso de intervención y no existe una cabeza visible para tomar grandes decisiones.
En la AFA no hay un peso a pesar de que el estado aportó US$ 333 millones en el período 2009-2015 a través de la televisación de partidos con el programa Fútbol para Todos. La AFA es quizás el mejor ejemplo de la corrupción que detestan todos los argentinos. Con su particular forma de decir las cosas,
resumió: “De la AFA se llevaron todo, hasta la leche del gato se tomaron”.
El ex seleccionado Juan Sebastián Verón, actual presidente del club Estudiantes, cree que “Diego no se puede tomar en serio y no sirve nada de lo que dice, no suma”. Pero Maradona, quien no dio su candidato para reemplazar a Martino, no se guardó nada después de visitar la AFA unos días atrás.
“Estoy caliente como una pipa, yo quiero una auditoría y de ahí empezamos con una AFA nueva, limpita y transparente. A mí no me pueden decir ‘borrón y cuenta nueva’ cuando se robaron 300 millones de dólares”, dijo ‘El Diego’ en el programa radial del periodista Alejandro Fantino. “Seguimos con los mismos ‘Grondonismos’ de siempre. Ahora mismo yo voy a hablar con el dueño del circo, que es Gianni Infantino (presidente de la FIFA). Estoy podrido de que la guita (dinero) se la lleven siempre los mismos. Esto lo sabemos todos pero nos hacemos los boludos. ¡Que no me jodan, viejo!”
En la pasada Copa América, Argentina no contó con el tradicional equipo suplente de juveniles que acompaña a la selección mayor. En cada ciudad el equipo de Martino debía conformarse enfrentando en las prácticas a algún equipo local. Durante su estadía en Chicago, el periódico argentino Clarín publicó una nota con Cristian Márquez, a quien describió como ‘el chico que le sacó la pelota a Messi’ en una de las improvisadas prácticas. Márquez es un jovencito local que juega con las fuerzas básicas del Chicago Fire y que alguna vez fue presentado en esa misma sección de deportes como integrante del equipo de Futsal local del brasileño Claudio Evangelista.
Argentina entrenó con chicos como Márquez, reclutados a último momento, en la última Copa América. La explicación de los dirigentes siempre fue la misma: “En la AFA no hay un peso”.
Por todas estas razones el proceso para la elección del sucesor de Martino no es tarea fácil. Por un lado, el cargo es uno de los más importantes -para muchos más clave que el del presidente del país- en una nación enferma de fútbol. Por el otro, no existe un presidente oficial en la federación local y solo hay dirigentes como Claudio ‘Chiqui’ Tapia, actual vicepresidente de la AFA y presidente de Barracas Central, un club que milita en la tercera división, intentando soluciones pasajeras.
Por ejemplo, para los Juegos Olímpicos del mes próximo Argentina contrató como entrenador a Julio Olarticoechea, campeón mundial en México ’86, quien carece de experiencia como técnico y hasta hace unos días entrenaba a una selección femenina.
Para la selección mayor se viene una guerra de candidatos que nadie sabe cómo terminará.
El candidato de todos es Diego Simeone porque ‘necesitamos a un técnico ganador’ según la opinión popular. Lo cual suena irónico porque el ‘Cholo’ viene de perder dos finales de la Champions League con el Atlético Madrid. Simeone tiene contrato con los ‘colchoneros’ hasta 2020 y quienes lo conocen dicen que no estaría dispuesto a dirigir una selección argentina llena de divas egoístas.
Marcelo Bielsa es otra posibilidad, especialmente después que el ‘Loco’ renunciara a su cargo con el Lazio de Italia antes de asumir. Bielsa ya fue técnico de la selección en el Mundial 2002, donde fue eliminada en primera ronda, y dicen que no ve con buenos ojos asumir un barco a la deriva que ni siquiera tiene una federación que lo sustente.
Para muchos la solución sería Jorge Sampaoli, el argentino que llevó a Chile al título en la Copa América 2015. Cuentan que Sampaoli, quien acaba de asumir como técnico del Sevilla español, dijo que “iría corriendo si me ofrecen la selección”. Pero José Castro, presidente del Sevilla, le habría respondido, “no me vengas con argentinadas, aquí hay un contrato firmado y si no se cumple haremos una demanda”.
Edgardo ‘El Patón’ Bauza, campeón de la Copa Libertadores con la Liga Deportiva Universitaria de Ecuador (2008) y San Lorenzo (2014) y actual técnico del San Pablo de Brasil, es otro candidato que se muere por dirigir a la selección nacional. Otros nombres que se barajaron fueron los de Marcelo ‘Muñeco’ Gallardo, actual técnico de River Plate, y Mauricio Pochettino, quien renovó con el Tottenham Hotspur inglés hasta 2021. Y una encuesta reciente entre los aficionados arrojó la siguiente opinión: Javier Mascherano sería una interesante opción como técnico-jugador.
Para muchos el técnico debería ser Ricardo Caruso Lombardi, un colorido personaje local acostumbrado a ‘apagar incendios’ y salvar equipos del descenso como entrenador. El propio Caruso Lombardi se autopostuló diciendo que “acá hay mucho verso y todos creen que hay que llamar a técnicos con experiencia en Europa. A Sampaoli solamente lo dejaron dirigir en la C (la tercera categoría argentina) y se tuvo que ir a Perú y después a Chile. Y ahora parece que es el que inventó el fútbol. Con (Juan Antonio) Pizzi (campeón con Chile en la última Copa América) pasa lo mismo, ahora creen que él inventó la pelota. Esto no es tan complicado y yo también estoy capacitado para dirigir”.
En un país donde el fútbol es asunto nacional hasta el propio presidente Mauricio Macri puede tener la última palabra. Después de todo, Macri es un típico fanático del fútbol que fue presidente del club Boca Juniors y durante años organizó campeonatos en su propia casa de fin de semana, en los que este cronista tuvo la suerte de participar.
En un país caracterizado siempre por una enorme deuda externa existe hoy una sensación de deuda futbolística. En los próximos días se sabrá quién será el sucesor de Martino para dirigir a la selección nacional y salvar al país del ‘fracaso’ de ser el segundo mejor del mundo.




