CHICAGO — Al contrario de la fiesta de Halloween, el Día de los Muertos no es una celebración para sentir miedo o tristeza, sino una oportunidad para recordar a los seres queridos que ya partieron.
La celebración tiene lugar entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. Se cree que las almas de los niños visitan la tierra entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, y que los adultos lo hacen entre el 1 y el 2 de noviembre. La celebración católica para el Día de Todos los Santos (el 1 de noviembre) y el Día de Todas las Almas (el 2 de noviembre) ocurre durante este tiempo.
Con esta temporada festiva llegan también varias tradiciones como el colocar los típicos altares para los muertos, que se adornan con catrinas y calaveritas de azúcar, y sin que falte el famoso pan de muerto espolvoreado con azúcar o ajonjolí.
La tradición tiene su origen en la cultura azteca y la conquista de los españoles, la fusión de ambas dio paso a la celebración que se extiende más allá de las fronteras mexicanas.

En Estados Unidos donde, se calcula viven unos 33 millones de hispanos de origen mexicano, la tradición está más viva que nunca.
La panadería Nuevo León, 1634 W 18th St., en el barrio de Pilsen, es un ejemplo, ha horneado pan de muerto por más de 40 años. De hecho, desde que Abel Sauceda abrió las puertas del negocio en 1973, contó Artemio Casas, yerno de Sauceda y gerente de la panadería; la receta no ha cambiado.
“A la gente le gusta y por eso regresan cada año, es la misma receta que mi suegro usó cuando abrió la panadería,” dijo Casas.
Sauceda aprendió el oficio de panadero por necesidad. A los 11 años, tras la muerte de su padre, quedó sin ninguna otra opción más que dejar la escuela y empezar a trabajar para ayudar a su madre. Fue así que tras varios empleos en el campo y en la industria de la construcción, el joven encontró trabajo en una panadería. algo en lo cual no tenía experiencia.
“Yo les decía que no sabía hacer nada”, cuenta Sauceda, recordando cómo fue que se le presentó a sus posibles empleadores. “Pero tampoco le decía ‘no’ a nada, siempre estaba dispuesto a hacer cualquier cosa”.

La receta del pan de muerto que Sauceda ha pasado de generación en generación incluye ingredientes básicos como huevo, harina y mantequilla. Después se mezcla por alrededor de 30 minutos para que la masa tenga la consistencia ideal, y entonces los panaderos le dan forma. En la panadería Nuevo León venden el pan redondo tradicional y otro en forma de muñeco, ambos azucarados y de colores vibrantes. Según Casas, el pan se vende desde principios de octubre hasta el dia de los muertos y cuesta entre $6 y $16.
El pan es usualmente utilizado como ofrenda, se coloca en los altares en hogares y negocios.
La panadería Nuevo León tiene su altar, en el cual celebran las vidas de sus seres queridos. Al pan de muerto lo acompañan calaveras, veladoras, comida y las fotos de los difuntos.
“Es un día especial para los mexicanos, les rendimos honor a nuestros familiares en una manera muy bonita”, comentó Casas, que viene de familia de panaderos, originarios del Estado de México. “Las tradiciones no tienen que terminar simplemente porque la gente emigra”, añadió.





