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Iraqi counter-terrorism forces stand guard in front of the US embassy in the capital Baghdad on January 2, 2020. - The US embassy siege by pro-Iran protesters in Baghdad lasted just over a day, but analysts warn it could have lasting implications for Iraq's complex security sector and diplomatic ties. On Tuesday, hundreds of Hashed supporters stormed the high-security Green Zone and besieged the US embassy. The ease with which they breezed past US-trained forces demonstrated the Hashed's dominance in Iraq, said Harith Hasan, an expert at the Carnegie Middle East Center. (Photo by AHMAD AL-RUBAYE / AFP) (Photo by AHMAD AL-RUBAYE/AFP via Getty Images)
AHMAD AL-RUBAYE/AFP via Getty Images
Iraqi counter-terrorism forces stand guard in front of the US embassy in the capital Baghdad on January 2, 2020. – The US embassy siege by pro-Iran protesters in Baghdad lasted just over a day, but analysts warn it could have lasting implications for Iraq’s complex security sector and diplomatic ties. On Tuesday, hundreds of Hashed supporters stormed the high-security Green Zone and besieged the US embassy. The ease with which they breezed past US-trained forces demonstrated the Hashed’s dominance in Iraq, said Harith Hasan, an expert at the Carnegie Middle East Center. (Photo by AHMAD AL-RUBAYE / AFP) (Photo by AHMAD AL-RUBAYE/AFP via Getty Images)
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Dos cohetes estallaron el miércoles en la Zona Verde de Bagdad, donde se encuentran entre otras, la embajada de Estados Unidos, informó a la AFP un responsable de los servicios de seguridad.

Periodistas de la AFP oyeron dos fuertes explosiones en el centro de Bagdad y acto seguido se activaron las sirenas.

Este ataque se produce 24 horas después del disparo de 22 misiles iraníes sobre bases que albergan a soldados estadounidenses y de la coalición internacional en Bagdad y que no causaron víctimas.

Se trata del tercer ataque en la Zona Verde desde que un dron estadounidense mató al general iraní Qasem Soleimani y al hombre de Irán en Irak, Abu Mahdi al Muhandis, hace cinco días en la capital iraquí.

Muhandis era el número dos del grupo Hashed al Shaabi, una red de milicias armadas incorporadas a las fuerzas de seguridad iraquíes con estrechos vínculos con Teherán.

Estados Unidos acusó a los grupos Hashed de estar detrás de los ataques con cohetes a la embajada estadounidense en Bagdad y a las bases que albergan a tropas estadounidenses en el país.

El miércoles, las facciones más duras del Hashed anunciaron que vengarían los ataques estadounidenses.

El jefe paramilitar Qais al Jazali – considerado como “terrorista” por Estados Unidos – dijo que la respuesta de Irak a Estados Unidos “no será menor que la respuesta iraní”.

Harakat al Nujaba, una facción de la línea dura de Hashed, anunció que vengaría la muerte de Muhandis.

“A los soldados estadounidenses: no cierren sus ojos. La venganza por la muerte del mártir Muhandis está viniendo de las manos de los iraquíes hasta que el último soldado suyo se vaya”, dijo.