The Associated Press
BOGOTÁ (AP) — El gobierno de Colombia rechazó el sábado las declaraciones del mandatario ecuatoriano Daniel Noboa quien anunció el fin de los aranceles a las importaciones colombianas como resultado de un compromiso con un candidato opositor y lo calificó de “injerencia deliberada” en el proceso electoral en curso.
Noboa señaló el viernes que luego de confirmar, en un diálogo con el aspirante presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, su compromiso de luchar conjuntamente contra el narcoterrorismo “he dispuesto eliminar desde el 1 de junio la tasa de seguridad”.
La cancillería colombiana respondió el sábado en un comunicado oficial que la derogación de las medidas arancelarias que impuso Ecuador al comercio bilateral con Colombia es resultado de una resolución dispuesta por la Comunidad Andina de Naciones y rechazó su presentación como “una medida de buena voluntad del gobernante ecuatoriano”.
Calificó además los dichos de Noboa como una “injerencia deliberada en el proceso electoral” y como una “intromisión de un mandatario extranjero” que constituye una “flagrante conculcación del principio de no intervención en los asuntos internos” y amenaza la soberanía, agregó.
El domingo los colombianos acudirán a las urnas para elegir al sucesor del presidente de izquierda Gustavo Petro y decidirán entre la continuidad de la tendencia o un giro a otra corriente.
De la Espriella representa al movimiento político Defensores de la Patria y figura entre los punteros de las encuestas.
Noboa no aclaró si mantendrá la decisión en caso de ganar el candidato oficialista, Iván Cepeda quien también cuenta entre los favoritos.
La guerra comercial entre Ecuador y Colombia surgió en enero cuando el presidente ecuatoriano impuso una denominada tasa de seguridad a las importaciones colombianas alegando la falta de control de su lado de la frontera y quejándose de una balanza comercial deficitaria en al menos 1.000 millones de dólares.
Dicha tasa comenzó en 30% y fue escalando al 50%, luego al 100%. Hace unos días Noboa había dicho, antes del reciente anuncio, que desde el 1 de junio se reduciría al 75%.
El gobierno de Petro, que ha negado el supuesto descuido de la frontera común, respondió con medidas recíprocas: aplicó tasas de hasta 75% a los productos ecuatorianos y prohibió la venta de energía a Ecuador.
Los permanentes roces derivaron en el llamado a los embajadores de ambos países.
La Comunidad Andina de Naciones resolvió a inicios de mes que los aranceles mutuos deben suprimirse porque afectan el libre comercio y dio un plazo a los dos países para su eliminación. Actualmente la Comunidad resuelve las apelaciones a dicha resolución.




