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El alero de los Knicks de Nueva York OG Anunoby clava el balón frente a Victor Wembanyama en el juego 4 de las Finales de la NBA el miércoles 10 de junio del 2026. (AP Foto/Frank Franklin II)
El alero de los Knicks de Nueva York OG Anunoby clava el balón frente a Victor Wembanyama en el juego 4 de las Finales de la NBA el miércoles 10 de junio del 2026. (AP Foto/Frank Franklin II)
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Por STEPHEN WHYNO Y TIM REYNOLDS

NUEVA YORK (AP) — Es posible que los Knicks de Nueva York hayan decidido el campeonato en un lapso de 4,5 segundos y la espera de 53 años para un título podría llegar a su fin.

Y no se equivoquen: esos 4,5 segundos nunca serán olvidados por los Knicks. Ni por los Spurs de San Antonio.

Qué sucedió: los Knicks estaban abajo por un uno en el cuarto partido de las Finales de la NBA tras llegar a estar perdiendo por hasta 29 puntos. Piden tiempo muerto con 5,7 segundos por jugar, justo cuando José Alvarado casi comete una violación de campo atrás que le habría costado a los Knicks la posesión del balón.

Así fue como ocurrió.

Quedan 5,7 segundos… comienza la jugada

Llega el tiempo fuera y Josh Hart, de Nueva York, está desolado. Se está culpando por fallar una asignación en el otro extremo, lo que permitió que Stephon Castle, de San Antonio, encestara dos tiros libres que pusieron a su equipo arriba 106-105.

“Estoy ahí sentado, simplemente esperando que mis compañeros hagan una jugada”, comentó Hart.

OG Anunoby saca de banda para los Knicks. Los Spurs deciden no poner a un defensor que le obstaculice la visión, usando a sus cinco jugadores para marcar a los cuatro que se movían por Nueva York. Jalen Brunson se zafa de un par de defensores, incluido Victor Wembanyama, el Jugador Defensivo del Año de la liga, y recibe el pase de saque cerca de la mitad de la cancha.

Quedan 4,3 segundos… Brunson lanza

Brunson da un bote y suelta un tiro desde unos 9 metros, por encima del brazo izquierdo extendido de Wembanyama. Pero falla y su tiro pega en el aro. Se queda corto, y el balón rebota en el hierro y sale hacia arriba.

Anunoby —sin nadie en su camino— corre desde el lugar del saque hacia la pintura.

“Simplemente fui y cargué al rebote”, explicó Anunoby. “Intenté hacer un mate tras palmeo o algo así. El balón pasó por encima de mi cabeza, así que realmente no pude machacarlo. Entonces, traté de palmeándolo suavemente para que entrara”.

Con 2,5 segundos por jugar, Anunoby salta. Los Spurs tienen a varios Knicks bloqueados para el rebote, incluido a Karl-Anthony Towns. Pero Anunoby pasa inadvertido y se mete por delante de Dylan Harper y Devin Vassell, de los Spurs.

“Yo estaba punteando el primer tiro”, relató Wembanyama. “Me di la vuelta y lo vi allá arriba. Eso fue todo lo que vi”.

Quedan 2,0 segundos… Anunoby palmea el balón

Anunoby levanta el brazo derecho hacia arriba mientras salta, apenas fuera del alcance de Vassell, que también estaba en el aire. Logra tocar el balón con el pulgar y un par de dedos, con la esperanza de devolverlo hacia el aro —y así sucede.

“Mano derecha de Dios”, lo llamó Towns.

Anunoby cae al suelo. El balón supera la parte frontal del aro. Brunson levanta el puño. El Garden espera.

Quedan 1,2 segundos… ‘¡Caos aquí en el Garden!’

El narrador Mike Breen pensó que el triple de Brunson iba a entrar. Al final, Breen gritó: “¡Caos aquí en el Garden! ¡No lo pueden creer!”, mientras el tiro de Anunoby atravesaba la red.

Hart —quien también falló una bandeja para tomar la ventaja en los instantes finales— se lo agracede.

“Tengo un reconocimiento especial para OG, hermano”, manifestó Hart. “Me salvó, al menos en este partido, de toda una vida de arrepentimiento”.

Si el rebote del fallo de Brunson hubiera salido en otra dirección, Anunoby no habría llegado.

“Rebotó en el aro de la manera correcta”, dijo Harper. “Él lo palmeó de la manera correcta. Entró. Podría quedarme pensando: ‘Ojalá hubiera hecho esto, ojalá hubiera hecho aquello’. Pero al final del día, él palmeó el balón y entró”.

Esa ventaja de un punto era la más amplia que tuvieron los Knicks todo el partido.

Fue todo lo que necesitaron.

“Ese tiene que ser el tiro más icónico en la historia del baloncesto de Nueva York”, afirmó el entrenador de los Knicks, Mike Brown. “Yo no soy ustedes. Ustedes lo saben mejor que yo. Pero fue simplemente increíble”.

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Reynolds informó desde Miami.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes