Por MEGAN JANETSKY
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Pese al pronóstico de protestas en toda la ciudad, los incidentes registrados en Ciudad de México durante la apertura de la Copa del Mundo se limitaron a actos vandálicos y confrontaciones con la policía antidisturbios protagonizados por unas 200 personas, según la secretaría de Seguridad de la capital.
Solo una mujer de 28 años fue detenida y puesta en libertad poco después, indicó esa dependencia en su cuenta oficial de X.
Un puñado de enmascarados armados con martillos, barras de metal y tablones de madera rompió las ventanas de un concesionario de coches cercano al Estadio Azteca.
Otros volcaron un escenario sobre las vías del metro para bloquear la línea principal de tren que sale del estadio mientras que videos en redes sociales mostraron a individuos arrojando piedras contra los policías a caballo.
Manifestantes de varias universidades intentaron atravesar los cordones policiales que rodeaban el recinto deportivo. Algunos lanzaron piedras y otros objetos contra los agentes, quienes respondieron con dispositivos antidisturbios, entre ellos petardos.
El choque se intensificó con breves enfrentamientos en el perímetro del estadio, con nubes de humo visibles cerca de algunos puntos de acceso.
La inauguración del Mundial propició numerosas protestas en la ciudad, tanto de un sindicato de maestros que ocupó con tiendas de campaña el centro histórico de la ciudad y protagonizó algunas marchas que acabaron con brotes violentos, como de familias de algunas de las más de 130.000 personas desaparecidas en México y otros movimientos sociales que aprovecharon el momento para visibilizar sus reivindicaciones.




