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ARCHIVO – Vista aérea del Centro Penitenciario Winn, un sitio de detención del ICE, en Winnfield, Luisiana, el 9 de abril de 2025. (AP Foto/Gerald Herbert, Archivo)
ARCHIVO – Vista aérea del Centro Penitenciario Winn, un sitio de detención del ICE, en Winnfield, Luisiana, el 9 de abril de 2025. (AP Foto/Gerald Herbert, Archivo)
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Por RYAN J. FOLEY

Los contratistas que operan instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) pueden apoyarse más en herramientas de inteligencia artificial para comunicarse con los detenidos y seguir negándose a pagar el salario mínimo por el “trabajo voluntario” de éstos, en virtud de las normas de detención flexibilizadas difundidas el lunes.

El ICE indicó que las normas, que se aplican a contratistas con fines de lucro y a cárceles que albergan a detenidos, se revisaron para “reducir la carga sobre nuestros operadores de detención”. Expertos señalaron que los cambios ayudarían a los contratistas a limitar su responsabilidad legal, reducir costos y obtener más flexibilidad operativa, mientras que harían poco o nada para mejorar las condiciones de unas 60.000 personas detenidas actualmente.

“Esto va a resultar 100% en un deterioro de unas condiciones de detención que ya son problemáticas”, señaló Michelle Brane, exombudsman del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) que supervisó las prácticas de detención migratoria durante parte del gobierno de Biden. “Es coherente con su práctica general, que consiste en eliminar la rendición de cuentas y la supervisión. No les preocupan los derechos básicos de las personas ni la seguridad de los detenidos”.

Las revisiones se producen mientras que en las instalaciones de detención del ICE se reportan cifras sin precedentes de muertes y existen acusaciones de negligencia médica, comida inadecuada y otras condiciones inhumanas. También se producen cuando el ICE está sobrado de fondos, al recibir más de la mitad del proyecto de ley de gasto de 70.000 millones de dólares para la aplicación de leyes migratorias que el presidente Donald Trump firmó la semana pasada.

El doctor Sanjay Basu, investigador de salud pública que ha estudiado las muertes bajo custodia del ICE, dijo que los cambios incluyen “mejoras genuinas” en los estándares de prevención del suicidio y en la atención de salud mental. Pero sostuvo que la trayectoria general va “hacia estándares más débiles que rigen a una proporción creciente de la población detenida”.

El ICE manifestó que los cambios simplifican sus reglas y avanzan hacia estándares más relajados, como los que utiliza el Servicio Federal de Alguaciles de Estados Unidos para mantener en cárceles a reclusos federales en espera de juicio. La agencia señaló que tuvo en cuenta los aportes de los operadores “junto con requisitos operativos, legales y de política pública al tomar una decisión final”.

El doctor Homer Venters, experto en atención sanitaria en centros penitenciarios, dijo que los cambios podrían reducir el acceso a la asistencia lingüística al eliminar mandatos que exigían servicios de interpretación y traducción presenciales y por teléfono.

Nuevo estándar permite el uso de IA

El estándar revisado indica que las instalaciones pueden usar herramientas de inteligencia artificial, como traducción basada en aprendizaje automático o IA generativa, para establecer “comunicación no crítica” o “interacciones informales con los detenidos”. Esa comunicación podría incluir dar y recibir información por parte de los detenidos durante el ingreso, mantener conversaciones con detenidos en las unidades de alojamiento y responder a una queja del detenido u otras preocupaciones, señala.

Venters calificó los cambios de alarmantes porque las quejas a menudo incluyen “información muy urgente o incluso emergente, como cuando a un paciente se le ha negado atención que puede salvar su vida”. Dijo que la norma también deja sin aclarar si las evaluaciones de salud, cruciales para detectar afecciones médicas y de salud mental, podrían realizarse mediante IA.

El ICE indicó que las normas garantizan que los contratistas proporcionen servicios de interpretación y traducción “sin costo para los detenidos”.

Varios expertos manifestaron su preocupación por un cambio que prohíbe a los operadores de las instalaciones negarse a admitir a cualquier detenido que el ICE les envíe.

El cambio significa que las instalaciones quizá no puedan derivar de inmediato a hospitales u otros entornos de atención a detenidos gravemente enfermos o con discapacidades a quienes no puedan alojar, pero podría reducir su responsabilidad por muertes posteriores. Un cambio de norma relacionado exige que las instalaciones soliciten al ICE que traslade a otros lugares a los detenidos a quienes no puedan atender, pero eso podría no ocurrir hasta varios días después de que sean admitidos.

Un favor a los contratistas

Dora Schriro, exdirectora de la Oficina de Política y Planificación de Detención de ICE durante el gobierno de Obama, dijo que los nuevos términos que dejan claro que los detenidos que participan en programas de trabajo voluntario no son empleados y, por lo tanto, no tienen derecho a salarios y beneficios, “es un favor” para los contratistas con fines de lucro del ICE.

Durante años, defensores de los detenidos han argumentado en demandas que estos programas, en los que los detenidos reciben un estipendio de tan solo 1 dólar por día de trabajo, equivalen a trabajo forzado. Las demandas han buscado obtener millones de dólares en salarios impagos de contratistas del ICE como GeoGroup y CoreCivic, y ahora podrían enfrentar probabilidades más difíciles de éxito al fortalecerse sus defensas legales, señaló Schriro.

Otro cambio prohíbe que las instalaciones paguen por encima del mínimo histórico de 1 dólar por día, lo cual estaba permitido según el estándar anterior y era un argumento que se había usado contra los contratistas en los tribunales, dijo Carmen Iguina Gonzalez, experta en detención migratoria de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles.

Claire Trickler-McNulty, exfuncionaria del Departamento de Seguridad Nacional y del ICE y experta en estándares de detención, dijo que el ICE podría usar el aumento en su presupuesto para mejorar las condiciones en lugar de “bajar los estándares en todos los ámbitos”. Recordó que, en administraciones anteriores, presionó a instalaciones del ICE para que añadieran canchas de fútbol y otras mejoras de recreación y visitas con el dinero sobrante.

“Su objetivo es facilitarles las cosas a los operadores de las cárceles”, expresó. “Ya no tratan de asegurarse de que el enfoque esté en los detenidos, su atención y la experiencia bajo custodia”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.