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La respuesta al anuncio del Presidente Obama de que se revisaría cada caso de deportación, y que algunos de éstos podrían ser desechados, no tardó en llegar de parte de quienes buscan medidas más estrictas en contra de la inmigración indocumentada.

El congresista republicano Duncan Hunter, que representa el área de El Cajón, cerca de San Diego, presentó hace unos días la iniciativa H.R. 2952, titulada “Ley 2011 de Reducción de Retrasos Migratorios”, que busca agilizar la deportación de indocumentados que caigan bajo la custodia de agentes migratorios.

“Las leyes son para cumplirse y no para ignorarse por conveniencia o ventaja política”, expresó Hunter al presentar la propuesta de ley. “Si alguien está en Estados Unidos de forma ilegal, esa persona está sujeta a la deportación según dicta la ley, simple y sencillamente. Lo que la Administración está haciendo es enviar un fuerte mensaje de que no hablamos con seriedad sobre el cumplimiento de nuestras leyes, mientras mantiene abierta la puerta trasera a millones de otros [indocumentados]”.

La H.R. 2952 dicta que si un agente de Inmigración determina que un indocumentado no ha estado físicamente en

Estados Unidos continuamente por cuatro años, previo a la fecha en que es detenido, sería deportado inmediatamente, sin tener derecho a una audiencia ante un juez.

Eso, a menos que la persona enfrente cargos penales, sea una amenaza a la seguridad nacional, sea elegible para asilo político o tenga alguna prueba de haber vivido el país por cuatro años consecutivos.

Activistas pro-inmigrantes ven esta propuesta como un paso hacia atrás a los cambios positivos sobre casos migratorios anunciados por el Presidente Obama.

“Desafortunadamente, el congresista Hunter tiene una mala opinión de los inmigrantes y está haciendo las cosas más difíciles para la comunidad inmigrante”, dijo Xiomara Corpeño, directora de campañas nacionales de la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), asignada en Washington D.C.

“El problema con la remoción inmediata es, cómo uno puede comprobar que ha estado aquí cuatro años”, expresó Corpeño y agregó que darle el poder a los agentes migratorios de decidir sobre casos migratorios supone serios problemas. “Ellos no son abogados y su responsabilidad no es entender todos los detalles acerca de estos casos”, dijo. “Los que van a ser más afectados son los mexicanos que en menos de 24 horas son deportados por estar cerca de la frontera”.

“Afortunadamente, hablé con su oficina [de Hunter] y no tienen [fecha] en el calendario [para] debatir esta ley y afortunadamente puede ser que no vaya llegar más allá, pero es una táctica para meter más miedo a nuestra comunidad”, agregó.

Raúl Murillo, de Hermandad Mexicana Nacional en Los Ángeles, criticó la medida

“Más que nada se me hace un desafío directo y una declaración directa de guerra contra el Presidente Obama ya que él ha dado una orden presidencial para revisar los casos de deportación de personas que no son criminales”, indicó. “Es bloquearle al Presidente su proyecto y castigar a inmigrantes que en su mayoría han demostrado ser buenos ciudadanos, pero que por una u otra razón caen en manos de Inmigración”.

Abogados de inmigración también opinan que la propuesta supone muchos problemas para indocumentados.

“Ya de por sí tenemos un sinfín de problemas [en procesos migratorios]”, dijo Edgardo Quintanilla, abogado especialista en leyes migratorias.

Quintanilla citó un reporte emitido recientemente por The National Immigration Law Center, que indica que el Departamento de Seguridad Interna (DHS) aceleró el proceso de deportación de 160,000 inmigrantes -muchos de ellos con vínculos fuertes en el país-muchas veces sin informarles adecuadamente sobre sus derechos a una audiencia con un juez de Inmigración.

“Es muy problemático, porque presenta un esquema muy estrecho del proceso administrativo y judicial. Definitivamente es una propuesta de ley anti-inmigrante y pretende restringir el acceso al debido derecho”, añadió. “En lugar de decir ‘bueno, el gobierno está cometiendo todos estos abusos, el proceso tiene todos estos problemas, lo que sugiere es acelerar el proceso debido. Es ir de la cazuela hirviendo a las llamas. Apretar los tornillos más al inmigrante que ya de por sí tiene al sistema en su contra”.