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Aquellos que veían al

boxeo femenino

como una competencia menor y con escasa atracción se llevaron una gran sorpresa en la velada ‘International Rumble’ celebrada el viernes pasado en el regreso del

boxeo

a Cicero, Illinois, después de una larga ausencia en el

Cicero Stadium

, el tradicional escenario de funciones de pugilismo unos años atrás.

A diferencia de los combates entre hombres, que suelen presentar forcejeos constantes, la puertorriqueña Amanda ‘The Real Deal’ Serrano, actual campeona superpluma de la FIB (Federación Internacional de Boxeo) y Ela ‘Bam Bam’ Núñez se plantaron en el centro del ring para golpearse con todo lo que traían durante ocho rounds que mantuvieron al público de pie en una pelea donde no estuvo en juego el título de la boricua. Serrano llevó la mejor parte en el cuarto choque entre ambas y ganó por decisión con dos tarjetas de 78-74 y otra de 77-75.

“Siempre hago peleas duras con Ela”, señaló la invicta Serrano (14-0-1 y 9 KOs), quien espera defender su corona en marzo con una rival a designar. “Hasta ahora la gente no respeta el boxeo femenino pero espero que ahora empiecen a hacerlo; la nuestra fue la mejor pelea de la noche”.

Núñez (11-13-2 y 3 KOs) es la única boxeadora que logró empatarle una pelea a Serrano en 2009. Pero luego la boricua derrotó a la neoyorquina dos veces el año pasado (una por nocaut en cuatro asaltos) y más tarde se consagró campeona mundial al noquear a Jennifer Scott en Nueva York en un round.

“Las mujeres pelean con más corazón porque los rounds sólo duran dos minutos y tenemos que hacer más en ese tiempo”, agregó Serrano, quien ama subir a dar y recibir golpes arriba de un ring. “¡Me gusta, me gusta mucho eso!”

Cambios de planes

La función de Cicero, organizada por el ex boxeador local Sammy Merza y la empresa Boxing360, que transmitió los combates por Internet, tenía como atracción principal al invicto superpluma californiano

Joel Díaz

, quien iba a enfrentar a Luis Ortiz en la pelea de fondo.

Sin embargo, Ortiz (2-6) no pudo ser confirmado como rival de Díaz y los organizadores debieron recurrir a Ryan Pederson, quien llegaba con un humilde récord de 2-8 y 2 nocauts y no lucía muy interesante para el combate principal. Entonces la pelea entre mujeres se convirtió en el plato fuerte de la cartelera y Díaz-Pederson pasó a ser un combate preliminar.

Díaz (8-0 y 7 KOs) dio rápida cuenta de Pederson y lo liquidó en sólo 30 segundos. “Me parece que mi rival se sintió intimidado por mis tatuajes”, dijo con una sonrisa irónica Díaz, quien cumplió con su trabajo y no tuvo la culpa de los problemas organizativos. “Creo que tiré nueve golpes en total, una derecha mía le dio justo en la nariz y no se pudo levantar”.

Díaz, que alcanzó una marca de 85-10 como amateur y pasó un mes entrenando en las montañas de Big Bear, California, peleó por primera en la categoría ligero y no se mostró muy preocupado por las modificaciones en la organización. “Todo fue muy loco y hubo un cambio de último momento pero yo siempre digo que tengo que pelear contra el que pongan”, comentó el joven de 19 años.

Otros dos prospectos locales también sufrieron cambios en los días previos. El super gallo Sergio Montes de Oca (5-1 y 1 KO) no consiguió rival y se presentó el sábado en Hammond, Indiana, donde venció por decisión a Salvador Pérez.

El mediano Ramón Valenzuela (6-0 y 1 KO) tampoco vio acción en Cicero. “La comisión atlética no lo dejó pelear porque dijeron que era muy bueno para el otro muchacho, que traía un record de 1-2”, se quejó Ramón Valenzuela, padre de Ramón Jr. “¿Entonces por qué dejaron pelear a Díaz contra un boxeador que estaba 2-8?”.