Ni me quiero imaginar el gran ambiente que se vivirá durante el primer partido en casa que disputará el León en su regreso a la máxima división del balompié mexicano. Y no es para menos, ya que luego de tres intentos frustrados en las finales contra Dorados, Irapuato, e Indios de Ciudad Juárez, el rey de la selva regresa a donde le corresponde. Por eso hoy le dedico este espacio a los esmeraldas y a su fiel afición, la cual después de 10 largos años de espera, seguramente hará del Nou Camp una de las canchas más difíciles para los equipos visitantes.
Es impresionante ver el entusiasmo de los alrededor de 27 aficionados del equipo Guanajuatense que me he encontrado durante la última semana. Felicidad que por cierto, y se lo platico de una forma muy personal, también comparte mi padre Enrique, ¡un panza verde de corazón! Y no sabe el gusto que me da, porque la verdad me quiero olvidar de las llamadas telefónicas que me hacía cada vez que el equipo esmeralda fallaba en su intento por subir a Primera. En medio de su tristeza siempre me decía, “hijo, ¿te acuerdas cuándo te llevaba al Nou Camp para ver los partidos de León contra Cruz Azul? ¿Cuándo regresarán esos buenos tiempos?”
Bueno el momento ha llegado y todo parece indicar que la directiva liderada por Jesús Martínez Jr. quiere aprovecharlo al máximo. Tan sólo hay que ver los esfuerzos realizados para reforzar al equipo. Llegó Edgar Pacheco, quien ha sido seleccionado nacional, pero tuvo dos temporadas para el olvido con Tigres donde jugó muy poco. ¡Esta puede ser su revancha! ¿Y qué me dice del experimentado Johnny Magallón, Javier Muñoz Mustafá, Edgar Mejía, Othoniel Arce y el portero Christian Martínez? Si a esto le agregamos el hecho de que el León conservará la base de jugadores que lo hizo campeón en la Liga de Ascenso y sobre todo a su entrenador Gustavo Matosas, entonces el panorama luce más que alentador para su fanaticada.
Eso explica el hecho de que ahora mi padre me llama por lo menos una vez al día para resaltar lo bien que se ve el equipo. De hecho, recientemente solo quería analizar a fondo conmigo la gran victoria del León sobre “MIS PUMAS” en la final del cuadrangular que disputaron con Cruz Azul y Pachuca durante el último fin de semana.
Claro, no me queda más que aguantar, compartir su felicidad reflejada en el tono de su voz, y en la mirada de niño ilusionado que a leguas se le nota por la pantalla de skype cada vez que conversamos. Su ilusión también se siente aquí en Chicago a través de los fanáticos con los que he platicado. Todos tienen sus expectativas por las nubes, al punto de que algunos ya planifican un viaje a la capital del calzado para apoyar a su equipo. Y es que dicen estar seguros de que el León nuevamente va a rugir en primera división.
Nos vemos en dos semanas.




