* Van Rompuy detalla planes para un ?nico presupuesto en
zona euro
* Plan apunta a permitir respuesta r ¡pida a crisis fiscales
Por Charlie Dunmore
BRUSELAS, 19 oct (Reuters) – Los pa -ses de la zona euro
conviven en una uni ‘n cambiaria desde hace m ¡s de una d (c)cada,
pero solamente ahora est ¡n considerando el espinoso asunto de
compartir un presupuesto.
En una cumbre de dos d -as que termin ‘ el viernes, los
l -deres de la Uni ‘n Europea discutieron la idea con m ¡s detalle.
Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo y de la
cumbre, dijo que era una anomal -a que una uni ‘n monetaria no
tuviera un presupuesto com ?n, o como lo expres ‘, una “capacidad
fiscal” com ?n.
Si bien a nivel conceptual la idea tiene sentido, hay
grandes diferencias entre los 17 pa -ses de la zona euro sobre
c ‘mo deber -a financiarse el presupuesto, c ‘mo deber -a usarse,
c ‘mo se administrar -a y si deber -a ayudar a todos o s ‘lo a
algunos.
Los defensores de la iniciativa creen que un presupuesto
compartido podr -a ayudar a evitar una repetici ‘n de la crisis
que golpea a la regi ‘n desde hace tres a +/-os, al ofrecer una
respuesta a los problemas fiscales en pa -ses determinados antes
de que contagien a todo el sistema.
Eso obedece a que, a diferencia del Mecanismo Europeo de
Estabilidad, los pa -ses no tendr -an que esperar hasta que corran
el riesgo de perder el acceso a los mercados para poder pedir
ayuda al fondo.
Vincular la ayuda con la posici ‘n de los pa -ses en el ciclo
econ ‘mico los obligar -a a ser m ¡s ahorrativos, explic ‘ Van
Rompuy en una serie de notas de contexto preparadas antes de la
cumbre.
“Las contribuciones en los buenos tiempos reducir -an el
equilibrio presupuestario de un pa -s, llevando a los pa -ses a
ser menos inclinados a adoptar pol -ticas fiscales proc -ciclicas
(por ejemplo, gasto extra o recortes de impuestos)”, explic ‘ en
un documento enviado a las capitales europeas.
En el otro lado de la moneda, “transferencias desde la
capacidad fiscal al presupuesto del pa -s dar -an m ¡s espacio para
aplicar una pol -tica fiscal contrac -clica en las (c)pocas de vacas
flacas”, dijo.
Sin embargo, la idea conlleva varios riesgos. Algunos temen
que oficialice una Europa de dos velocidades, dividida entre
aquellas econom -as pujantes y aquellas que quedar -an rezagadas.
“No nos deber -amos enga +/-ar. Si estamos permitiendo que
surjan dos velocidades, entonces no nos conviene”, dijo el
canciller austr -aco, Werner Faymann.
El apoyo de Gran Breta +/-a al plan es considerado por muchos
como una prueba en torno al riesgo de que la idea coloque m ¡s
distancia entre los pa -ses del euro y los que no forman parte de
la moneda com ?n. Un diplom ¡tico describi ‘ al fondo como un
posible camino hacia un “divorcio amistoso” entre Gran Breta +/-a y
la Uni ‘n Europea.
Tambi (c)n hay temores a que el proceso para delinear la idea
reste esfuerzos a medidas m ¡s inmediatas contra la crisis y
complique una disputa que se avizora en torno a los planes de
largo plazo de gasto de la UE.
“Tenemos muchas dudas sobre los presupuestos separados
porque ya hay un presupuesto para la UE”, dijo el primer
ministro holand (c)s, Mark Rutte, en Bruselas.
REUTERS IG GB




