Por Eyanir Chinea
CARACAS (Reuters) – Sergio Tovar agoniz ‘ durante cinco d -as en un hospital con un sangrado estomacal, a la espera de un medicamento dif -cil de encontrar en Venezuela.
Portador de un desorden sangu -neo llamado hemofilia, Tovar sobrevivi ‘ s ‘lo porque sus familiares y amigos recorrieron las farmacias y hospitales del estado occidental de Apure hasta dar con un sustituto de una prote -na coagulante que dej ‘ de ser importada debido a la falta de d ‘lares en Venezuela.
“En el Seguro Social dicen que no han hecho la compra”, dice Jenny Sequeda, una prima que ayud ‘ a localizar el medicamento.
“Est ¡ en riesgo la vida de todas las personas con la condici ‘n de hemofilia”, a +/-adi ‘ la mujer, cuyo hijo de 6 a +/-os tiene la misma enfermedad y recibi ‘ por ?ltima vez el coagulante a mediados de enero, cuando normalmente deber -a tomar dos dosis semanales.
Retrasos en la liquidaci ‘n de divisas a trav (c)s de un sistema de control de cambio han elevado las deudas de los importadores con sus proveedores internacionales, congelando l -neas de cr (c)dito y retrasando la compra de productos sensibles como la medicina que necesita Tovar.
Los importadores y fabricantes de medicamentos y equipos m (c)dicos dicen que deben unos 1.200 millones de d ‘lares a sus proveedores. Y eso llev ‘ a que en las farmacias falte casi la mitad de los medicamentos, seg ?n empresarios del sector.
“De cada 10 productos que le pedimos a los distribuidores, conseguimos cinco. Y a lo mejor me estoy quedando corto”, dice Freddy Ceballos, el presidente de la Federaci ‘n Farmac (c)utica de Venezuela.
La escasez de medicamentos es parte de un problema m ¡s amplio de desabastecimiento de productos de primera necesidad, que va desde leche a papel higi (c)nico. Y junto con la inflaci ‘n de un 57 por ciento anual fue uno de los detonantes de una ola de protestas que ha dejado 31 muertos y cientos de heridos.
Ceballos, de la Federaci ‘n Farmac (c)utica de Venezuela, dijo que el Gobierno prometi ‘ recientemente a hacer un cronograma para liberar las divisas, pero no cumpli ‘. Lo que m ¡s escasea, dijo, son los medicamentos para la diabetes, la hipertensi ‘n, problemas del sistema nervioso y enfermedades cardiovasculares.
Venezuela tiene un sistema de control de cambios que asigna d ‘lares a diferentes precios, seg ?n sean productos de primera necesidad o no.
El Gobierno del presidente socialista Nicol ¡s Maduro dice que tiene suficientes d ‘lares para atender la econom -a.
Los retrasos, explican los funcionarios, obedecen a que las solicitudes de divisas son revisadas minuciosamente para evitar que los importadores compren d ‘lares baratos para venderlos en el mercado negro, con ganancias por encima de 1.000 por ciento.
SE BUSCAN MEDICAMENTOS ONCOLOGICOS
Organizaciones no gubernamentales como Codevida, que agrupa a pacientes con enfermedades graves, han alertado sobre el desabastecimiento de medicinas y equipos cruciales como los tom ‘grafos y m ¡quinas de radiaci ‘n para tratar el c ¡ncer.
Venezuela importa un 60 por ciento de los medicamentos que consume y gran parte de los reactivos para fabricar otros en casa.
El problema, explica el presidente de Codevida, Francisco Valencia, es que los importadores privados son los mismos que abastecen a sistema de salud p ?blica.
“Hay medicamentos importantes en el tratamiento de pacientes con c ¡ncer que est ¡n llegando irregularmente a ciertas zonas del pa -s”, dijo en una entrevista con Reuters.
La Asociaci ‘n de Cl -nicas Privadas dice que faltan al menos 220 productos -entre medicamentos y equipos- que antes formaban parte de sus inventarios.
El presidente Maduro defiende la mejora de la salud p ?blica durante la d (c)cada y media que gobern ‘ su mentor Hugo Ch ¡vez, quien muri ‘ de c ¡ncer el a +/-o pasado.
“Dicen que el sistema de salud est ¡ en el piso”, dijo la semana pasada durante la graduaci ‘n de 2.500 m (c)dicos que ir ¡n a trabajar en los rincones m ¡s pobres del pa -s. ” ¡No! Se ha ido levantando del subsuelo, del infierno donde lo consigui ‘ Hugo Ch ¡vez”.
SALUD EN PROBLEMAS
La salud p ?blica es defendida por el Gobierno como uno de los principales logros de la “Revoluci ‘n Bolivariana” de Ch ¡vez, que sac ‘ de la pobreza a millones de venezolanos.
Agobiado por el deplorable estado en el que encontr ‘ los hospitales p ?blicos, Ch ¡vez cre ‘ una red de consultorios en los barrios humildes de Venezuela y contrat ‘ a miles de m (c)dicos cubanos para atender a la poblaci ‘n.
Tambi (c)n con apoyo de sus aliados en La Habana, form ‘ a miles de m (c)dicos “comunitarios” para llevar la atenci ‘n m (c)dica a los rincones m ¡s pobres de esta naci ‘n de 29 millones de habitantes.
El Gobierno dice que desde que Ch ¡vez lleg ‘ al poder en 1999 el n ?mero de m (c)dicos en Venezuela se dispar ‘ de 20 a 80 por cada 100.000 habitantes.
Pero para miles de m (c)dicos y enfermeros en batas blancas que se congregaron la semana pasada en las plazas de Venezuela para protestar por la falta de medicinas e insumos, los esfuerzos del Gobierno por mejorar el sistema de salud han fracasado.
“La salud est ¡ en terapia intensiva”, dijo Ana Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas.
“Tenemos suministros aproximados para un mes y medio, tanto en los hospitales p ?blicos como en el sector privado”, agreg ‘.
En una escena com ?n en la polarizada naci ‘n petrolera, a pocos metros de all – cientos de m (c)dicos y trabajadores de la salud marchaban para celebrar los logros de la revoluci ‘n.
“Somos un contingente de m (c)dicos que seguimos batallando, trabajando hasta ahora sin problemas de insumos y de manera excelente gracias al convenio Cuba-Venezuela”, dijo Yasmin Lucchi, una estudiante de medicina de 23 a +/-os que llevaba un collar con la imagen de los ojos de Ch ¡vez.
El Gobierno asegura que la importaci ‘n y distribuci ‘n de medicinas fluye sin problemas.
Seg ?n el mecanismo de control de cambio, los medicamentos son importados a una tasa de 6,3 bol -vares por d ‘lar, una tasa que es casi la mitad de la que se usa para los productos que no son de primera necesidad.
Pero el sector privado calcula que necesita al menos 15.000 millones de d ‘lares para saldar sus deudas y poder restablecer el normal abastecimiento.
El Gobierno est ¡ en proceso de crear un tercer sistema de asignaci ‘n de divisas, con el que espera mejorar el flujo.
Pero los pacientes est ¡n perdiendo la paciencia.
Margot Guerrero, una mujer de 35 a +/-os que recorri ‘ sin (c)xito tres hospitales buscando medicamentos para tratar p ‘lipos en el est ‘mago y el colon, sac ‘ su frustraci ‘n a las calles.
“No soy chavista, ni opositora”, dijo durante una reciente protesta en Caracas. “Pero si tuviera oportunidad de conocer a Nicol ¡s Maduro, le dir -a que la salud es de todos”.
(Reporte de Eyanir Chinea; Editado por Diego Or (c) y Esteban Israel; Editado por Javier L ‘pez de L (c)rida)




