Skip to content
Author
PUBLISHED: | UPDATED:
Getting your Trinity Audio player ready...

Por Julia Symmes Cobb

BOGOTA (Reuters) – Un acuerdo de paz con la guerrilla izquierdista de las FARC puede ayudar a resolver el misterio detr ¡s de decenas de miles de colombianos desaparecidos durante las cinco d (c)cadas de conflicto armado, dijo el mi (c)rcoles un funcionario del Comit (c) Internacional de la Cruz Roja.

Las negociaciones en Cuba entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos llevan 17 meses, durante los cuales las partes han llegado a acuerdos parciales en dos de los cinco puntos en discusi ‘n.

En medio de la violenta guerra interna, m ¡s de 20.000 personas han sido violentamente sacadas de sus hogares y desaparecidas por guerrilleros, paramilitares de derecha o integrantes de las Fuerzas Armadas del Gobierno, seg ?n las estimaciones del Gobierno.

El Comit (c) Internacional de la Cruz Roja (CICR) encuentra o identifica s ‘lo a tres de los desaparecidos cada pocos meses, declar ‘ en una entrevista el jefe de la delegaci ‘n en Colombia del organismo, Jordi Raich.

“Yo conf -o en que, en un escenario post conflicto en el cual hay un acuerdo en que las partes intercambien informaci ‘n, podamos encontrar muchos m ¡s”, declar ‘ Raich.

Desde 1964 el conflicto ha dejado m ¡s de 200.000 personas muertas y millones de desplazadas. Miles de personas inocentes fueron asesinadas en los ?ltimos a +/-os y sus cuerpos arrojados en fosas comunes a lo largo y ancho del pa -s.

“Puede haber gente que sepa d ‘nde est ¡n enterradas personas (…) d ‘nde hay ciertos cuerpos que se podr -an buscar y proceder a la identificaci ‘n”, agreg ‘.

Las conversaciones de paz con las FARC se han convertido en un tema crucial de la pol -tica para las elecciones del 25 de mayo en las que Santos buscar ¡ su reelecci ‘n.

El mandatario, quien comenz ‘ las conversaciones en el 2012, est ¡ apostando su capital pol -tico a poner fin al conflicto y pasar a la historia como el hombre que logr ‘ la paz en Colombia.

Pero uno de sus principales rivales, el derechista Oscar Iv ¡n Zuluaga, sostiene que si gana la presidencia romper ¡ la negociaci ‘n, salvo que las FARC acepten sus condiciones que incluyen la suspensi ‘n de los ataques.

Y en esa eventualidad buscar ¡ poner fin al conflicto en el campo de batalla.

PREPARACION PARA EL POSTCONFLICTO

En el 2013, el CICR trabaj ‘ con 61 familias que reportaron la desaparici ‘n de un ser querido. Veinticuatro personas fueron encontradas con vida, mientras que se logr ‘ la ubicaci ‘n de los restos de nueve que fueron entregados a sus familiares despu (c)s de ser identificados.

El fin del conflicto tambi (c)n podr -a alentar a las familias que nunca han informado de desapariciones a presentarse ante las autoridades.

“La desaparici ‘n muchas veces viene acompa +/-ada de amenazas, es imposible de cuantificar los no reportados”, sostuvo Raich, un espa +/-ol que ha encabezado la delegaci ‘n del CICR en Colombia desde hace casi tres a +/-os.

El logro de la paz en Colombia tambi (c)n est ¡ previsto que genere un cambio en el enfoque general para el CICR, adem ¡s de la desaparici ‘n o reducci ‘n de las crisis humanitarias a consecuencia de los ataques y el desplazamiento de la poblaci ‘n rural.

El cese del fuego le permitir ¡ enfocarse en la soluci ‘n de miles de casos de desaparecidos y en la desactivaci ‘n de minas terrestres.

“Esta es una (c)poca de transici ‘n, nos empezamos a preparar mejor para esos posibles temas que van a necesitar m ¡s esfuerzos, otros van a necesitar menos”, asegur ‘.

La organizaci ‘n, que opera 12 oficinas en Colombia y que frecuentemente participa en liberaciones de rehenes, est ¡ hablando con las dos partes involucradas en la negociaci ‘n.

“Nunca Colombia hab -a llegado tan lejos en un acuerdo de paz en t (c)rminos de llegar a firmar acuerdos parciales sobre temas que son muy complejos, muy antiguos. Son temas de muchos a +/-os, hablamos de un conflicto de medio siglo”, dijo Raich, quien no revel ‘ detalles sobre lo hablado por el CICR con el Gobierno y la guerrilla.

“Soy optimista de que s – habr ¡ un acuerdo”, sostuvo. “Es una oportunidad hist ‘rica”.

(Traducido por Luis Jaime Acosta.; Editado en espa +/-ol por Silene Ram -rez)