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Jazz Chisholm Jr. de los Yankees de Nueva York celebra su jonrón de dos carreras en la séptima entrada ante los Azulejos de Toronto el lunes 18 de mayo del 2026. (AP Foto/Seth Wenig)
Jazz Chisholm Jr. de los Yankees de Nueva York celebra su jonrón de dos carreras en la séptima entrada ante los Azulejos de Toronto el lunes 18 de mayo del 2026. (AP Foto/Seth Wenig)
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Por RONALD BLUM

NUEVA YORK (AP) — Los pantalones holgados están de moda para la Era del Jazz de los Yankees.

Cuando Jazz Chisholm Jr. se inclinó en la caja de bateo mientras intentaba, a fuerza de voluntad, que su batazo no saliera de foul, la tela de sus pantalones holgados a rayas quedó a la lista. En un intento por salir de su bache de inicio de temporada, el segunda base de los Yankees de Nueva York ha estado usando los pantalones del uniforme de Giancarlo Stanton y el bate de José Caballero.

Los Oxford Bags, como se conocían los pantalones extraanchos en la Gran Bretaña de la década de 1920, podrían convertirse en tendencia si Chisholm sigue bateando.

“Mis compañeros están encantandos”, comentó Chisholm después de que su jonrón de dos carreras para romper el empate en la séptima entrada condujera a los Yankees a una victoria 7-6 sobre Toronto la noche del lunes. “Escucho a muchos aficionados cuando estamos de gira hablar de eso, pero en casa a los muchachos les gusta”.

Elegido al Juego de Estrellas la temporada pasada, cuando conectó 31 jonrones, impulsó 80 carreras y robó 31 bases, Chisholm no disparó su primer jonrón este año hasta el 23 de abril. Su promedio de bateo cayó a .200 durante la gira de la semana pasada a Baltimore.

Con 1,80 metros (5 pies 11 pulgadas) y 83 kilos (184 libras), el Chisholm de 28 años había estado tomando prestados los pantalones más sueltos de su compañero Trent Grisham, de 100 kilos (221 libras). No pudo encontrar un par de Grisham el miércoles pasado en Baltimore.

“Usé los pantalones de ‘Big G’, y empecé a batear”, manifestó Chisholm.

Con los calzones más holgados de Stanton, de 1,98 metros (6 pies 6 pulgadas) y 111 kilos (245 libras), Chisholm conectó un doble ese día. Luego se fue de 12-7 usando los bombachos de Stanton durante la Serie del Subway contra los Mets de Nueva York en el Citi Field el fin de semana pasado.

“Jazz tiene muchísimo estilo. De verdad puede, en cierto modo, lucir cualquier cosa”, señaló su compañero Cody Bellinger.

Chisholm también cambió en Baltimore su bate habitual, fabricado por Chandler, por un modelo Victus de 34 pulgadas y 31 onzas usado por Caballero.

“Yo estaba como: ‘hermano, mantén mi bate caliente’, y me dijo: ‘está bien, déjame probar eso’”, contó Caballero, en la lista de lesionados por un dedo roto. “El suyo está más cargado hacia la punta. El mío está más equilibrado, así que realmente puedes sentir las manos”.

Los peloteros, un grupo supersticioso, harán lo que sea para cambiar su suerte. Bellinger recordó cómo salió de un bache prolongado en las menores en 2016.

“Me bañé con el jersey puesto”, relató. “Funcionó. Terminé teniendo un año realmente bueno”.

Nueva York perdía 5-3 en la séptima cuando Aaron Judge conectó un sencillo con dos outs ante Yariel Rodríguez, que acababa de entrar como relevista. Bellinger conectó un splitter bajo que pegó en la parte alta de la pared del jardín derecho-central y cayó en el bullpen de los Yankees para un jonrón de dos carreras que empató el marcador.

Grisham entró como bateador emergente y recibió base por bolas, y Chisholm empalmó un slider por la línea del jardín izquierdo. Observó e inclinó el cuerpo mientras la pelota golpeaba con estrépito el poste de foul.

“Estaba tratando de dirigirla con la mente”, dijo.

Chisholm lanzó el bate al aire, se giró hacia sus compañeros en el dugout y se golpeó el pecho, y luego hizo un gesto de tiro de baloncesto mientras recorría las bases. Elevó su promedio de bateo a .237.

“Estaba fallando lanzamientos que normalmente conecta”, explicó el mánager Aaron Boone, “y ahora lo estás viendo volver un poco a su nivel”.

Boone acepta la rareza en el vestir.

“Creo que se ve genial, especialmente cuando el uniforme está sucio y anda corriendo por las bases”, afirmó el mánager. “Así que, lo que sea que tenga que hacer”.

Con la ventaja 7-5, David Bednar resistió en la novena pese a permitir un doble impulsor del bateador emergente Jesús Sánchez. Toronto tenía dos en base y un out cuando Bednar ponchó a George Springer, y luego retiró a Vladimir Guerrero Jr. con un rodado hacia Chisholm.

Chisholm ya no tiene que buscar los pantalones de Stanton. El encargado de indumentaria, Rob Cucuzza, le está dejando los amplios pantalones de Stanton.

“Ahora tienen mi nombre”, dijo Chisholm.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes